Después de mucho tiempo sin aparecer por aquí debido a, primero, molestias del embarazo y, luego, por motivos laborales aparezco por aquí para enseñaros un regalo muy entrañable que me han hecho hoy.

Después de mucho tiempo sin aparecer por aquí debido a, primero, molestias del embarazo y, luego, por motivos laborales aparezco por aquí para enseñaros un regalo muy entrañable que me han hecho hoy.

Los que hayais visto esta foto tan invernal, hoy a 3 de abril, habreis pensado que me he vuelto loca. Pues casi, casi, pero no. Todo se debe a que acabo de terminar un trabajo que lo comencé en verano (también de locos, pero yo soy así).

La flor con la que he adornado el gorro es azul turquesa que resalta muchísimo con el negro del gorro. Evidentemente la foto es pésima como veis todos, pero el resultado es muy bonito.
vueltas, para mi gusto. Como podeis ver en la foto (en esta se ve mejor el color, la que falla es la modelo, pero esta no tiene solución jajajajajaja). Pero es muy calentito y mañana por la mañana para llevar a mi enano al cole me lo pongo seguro.
Mi niño ya va teniendo vida social y lo invitaron al cumpleaños de un vecinito que cumplía un añito. Javier ya está hecho todo un hombrecito y está empezando a andar. Mi niño encantado de ir al cumpleaños de su amiguito Javier peeeeero, el problema le surge a la mami (o lo que es lo mismo, a mi) porque no sabe qué regalarle. Los juguetes casi descartados porque hacía una semana que habían llegado los Reyes Magos y Javier había sido muy bueno y habían venido cargaditos para él. Ropa también descartado porque es en lo que todos habían coincidido para regalarle. Así que pensando, pensando y viendo lo grande que ya estaba se me encendió la bombilla y me dije: Las capas de baño ya se van quedando pequeñas, este hombrecito tiene que empezar a usar ya toallas de mayores. Así que me puse manos a la obra y bordé a punto de cruz su nombre con una simpática avión que vuela con todas las letras y las apliqué a una toalla de baño y otra de lavabo para que le hiciera juego.
Y este fue el resultado. A mi me gustó mucho como han quedado y a la mamá de Javier también. Javier no dijo nada, pero teniendo en cuenta que todavía no sabe hablar se le perdona.
Este año también he hecho unos cuantos angelitos para regalar y felicitar las fiestas. Este año ha sido el color lila el elegido para estos preciosos angelitos.
Como veis en la foto he hecho 2 tamaños. Los grandes igual que el año pasado y otros pequeñitos que han quedado de lo más cucos.


vidad a casa. Y como el año pasado mi niño me ha ayudado a montar el árbol de Navidad y él ha estado feliz como una perdiz. Aunque venía muy cansado del cole hasta que no terminamos de adornarlo, con sus luces incluidas, no se echó la siesta.
nuevo adornito que le he hecho con botones. La mar de sencillo pero ha quedado muy resultón. Así, de paso, reciclo botones que tengo en casa porque de los verdes tengo bastantes y no sabía qué hacer con ellos. El resultado me gusta bastante.



Si os gusta, por 5 € podeis tener el vuestro en el color que más os guste.



Hace casi un mes que no asomo la nariz por aquí pero sigo en la tarea. El verano es tiempo de descontrol de horarios y viajes, y este año, para mi está siendo sobre todo lo segundo, demasiados viajes. Pero bueno, sigo cumpliendo con mis encarguitos y aquí os presento el último.


El primer encuentro fue de sorpresa: ¿para qué quieren niños de 4, 6 u 8 meses libro de texto, pintura de dedos, plastilina, folios, pinceles, etc, etc.? Aquí aparece nuestro primer voto de confianza. Luego las primeras fotos tamaño carnet en las que parecían hombrecitos y mujercitas siendo todavía bebés para sus mamis y papis. Y llegó el gran reto: el 2 de septiembre tienen que quedarse con una persona desconocida, para la gran mayoría, la primera vez que se separan de mamá; y mamá de ellos. Sin embargo sabemos que se tienen que quedar; y aprovechando el desconcierto de los primeros momentos, los lloros de los compañeros, el entrar y salir de papás y mamás, salimos por la puerta corriendo para dar la vuelta, mirar por la ventana y aprovechar para sacar el kleenex porque no se sabe quién lloró más, esas dos primeras horas, si los niños y niñas o las mamás que se fueron solas. El periodo de adaptación unos lo pasaron sin enterarse, a otros les costó más, pero, al final, todos y todas entran felices a la clase con la seño.
Va pasando el tiempo y el nerviosismo del principio se va transformando en tranquilidad y paz cuando ves que tu bebé esboza una sonrisa cada vez que ve a la seño, que se va con ella sin pensarlo y que cuando vienes a recogerlo se pone a llorar porque no quiere marcharse. El objetivo principal está cumplido: Nuestros niños y niñas son felices en su nuevo Parque. Llegan las primeras fiestas, los primeros cumpleaños (que aunque todavía muchos no anden ya van cumpliendo el primer añito de vida), los primeros Reyes Magos, las primeras vacaciones de Navidad y, a la vuelta, menudo cambio. Ya todos andan, se han vuelto más independientes y se les ve progresar día a día.
Muchos de estos progresos son gracias a Ana, a África y a Nazaret que están ahí cada día con su paciencia infinita, con su amabilidad, su calma, su sabiduría, su cariño y sus abrazos y besos (a pesar de la gripe A, porque todos los que estamos cerca de niños sabemos que cura mucho más un beso y un abrazo que cualquiero otra cosa).
En esta Parque hemos compartido muchas cosas: primeros descubrimientos al mundo exterior, primeros pasos, primeras palabras, primeros cuentos, primeras caidas, primeras peleas, primeras palabras en inglés. Y digo hemos compartido porque gracias a la comunicación diaria y constante de las seños hemos podido ser partícipe los papis y las mamis también de todo esto que, sin vosotras, nos lo hubieramos perdido.
Yo, y hablo en nombre de todos los papás y mamás, traje un bebé y me llevo un niño lleno de salud, alegría y felicidad que lo sabe compartir con el resto de compañeros y compañeras. Todo, vuelvo a repetir,gracias a Ana, a África, a Nazaret, a Isa y el resto de las seños que se lo han sabido trasmitir. Por esta razón, por la sonrisa de cada uno de los niños y niñas que teneis cada día, os estamos eternamente agradecidas. Os mereceis lo mejor de la vida para que sigais compartiendolo como hasta ahora.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado hasta la próxima vez que nos crucemos en el camino de la vida.


Hoy es un día para recordar, para recordar gestos, sensaciones, emociones que después de dos años juntos pensé que no aparecerían y que no sentiría. Pero sí, aparecieron y las sentí, las viví y las disfruté.
