domingo, mayo 06, 2012

Día de la madre

Mis niños me hacen sonreir, reir y ser feliz cuando los veo ya jugando juntos. Pero sobre todo cuando siento sus bracitos rodeando mi cuello. Y si mi niño me dice (la niña todavía no habla): mamá te quiero. Entonces ya toco el cielo con los dedos.
Desde el viernes estoy en mi nube particular desde que recibí mi regalo de la madre de este año.

Yo siempre había dicho que nadie me había regalado un abanico, que como en mi cumple hace frío todavía nadie, nunca, había caído en regalarme un abanico (menos mi amiga Teresa). Así que imaginaros la ilusión que me hizo que mi niño me entregara este abanico tan preciosísimo pintado por él. Y qué me decís de las flores? En un regalo de mujer, de madre, nunca deben faltar las flores, y a mi no me han faltado. Así que estoy FELIZ.
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